TEMPUS FUGIT
Hoy he calculado los segundos que tiene un día, o sea, 24 horas.
El día se compone ni más ni menos que de 86.400 segundos y todos y cada uno de estos segundos están a nuestra disposición.
Nunca nos paramos a pensar en la importancia de un segundo, ni de una milésima de segundo.
Indudablemente tienen importancia y mucha.
Pregunta a una persona que significado tuvo un minuto de su vida cuando perdió el tren, sí, por tan sólo un minuto.
Pregunta a una persona el significado de un segundo cuando estuvo a punto de tener un accidente, salvó la vida por un insignificante segundo.
Pregunta a un corredor el significado de una milésima, cuando en una carrera olímpica quedó en segundo lugar.
Los segundos que no aprovechemos en un día, no son acumulables, no suman, se pierden, al irte a la cama los segundos que no hayas vivido te son arrebatados, eso si, al día siguiente vuelves a tener para ti, otros 86.400 segundos.
Si esos segundos de que disponemos cada día no los gastamos en vivir, no los invertimos en algo provechoso como, por ejemplo, ser un poco más felices, más honestos, hacer un poco más felices a las personas de nuestro alrededor, etc… si no has usado bien esos segundos durante el día, eres tú el que los pierdes, no hay marcha atrás, tendrás que esperar qué hacer con los 86.400 segundos de las próximas 24 horas.
Debes vivir el presente y gastar tus segundos de hoy. Debes invertir estos segundos de tal manera que consigas lo mejor de la vida.
Atesora cada segundo porque no regresarán.
Vívelos porque no sabes si mañana amanecerás para disponer de otros 86.400 segundos.
N. Angulo

