Mi tito


Primer día.


Hoy es mi cumpleaños y estreno este diario que me ha regalado mi tito, me han regalado muchas más cosas pero el diario me ha gustado mucho porque mi tito sabe que me gusta mucho escribir, siempre tengo hojas sueltas y blogs llenos de cosas que se me ocurren, mi tito dice que un día cuando sea mayor seré una gran escritora muy famosa jajajaja, todavía falta mucho para eso hoy he cumplido 6 años.

 

Realmente no es mi tito, pero es amigo de mis papis y le conozco uff desde que tengo memoria, siempre ha estado por aquí por eso le llamo tito, me lo pidió él hace muchos años cuando era pequeña jajajaja bueno, todavía soy pequeña ya lo sé.

 

Mi tito me quiere mucho y a mis papás también, se conocen desde que estudiaban juntos los tres en el mismo colegio y desde entonces son inseparables, mis papis confían en él más que en nadie, si alguna vez salen a cenar o tienen algún compromiso pues llaman a mi tito y él hace de canguro jajajaja me hace gracia esa palabra y entonces jugamos, es un juego de su invención que a mi no me gusta pero no se lo digo porque le haría daño que no jugase con él y me quiere mucho, soy su princesa, a veces lloro porque no quiero jugar y así llevamos con este aburrimiento desde que tengo 3 años.

 

Dice que el juego es nuestro secreto y me ha dicho que no se lo diga a nadie, que ni siquiera lo escriba en el diario, pero yo lo escribo aquí porque es mío y nadie sabe donde lo escondo así es que nuestro secreto está a salvo.

 

De todas formas necesito escribirlo porque a veces quiero decirle que ya no me gusta jugar “al juego” y como no puedo porque él me quiere mucho pues bueno yo no quiero hacerle daño, así es que lo escribo aquí y es como si se lo contara a alguien ¿no?, pero ya me aburro, la verdad siempre me he aburrido, es un juego tonto y hace daño, yo con mis compis del cole no juego a eso y tampoco les puedo preguntar si ellos juegan en casa porque es un secreto entre mi tito y yo.

 

Me voy a la cama que tengo sueño, mañana mis papis se van al cine, aprovecharé y le diré al tito aunque se enfade y le duela que ya no juego más, ya soy mayor tengo 6 años y no me gusta ese juego, ahora voy a esconder mi diario.

 

Segundo día.

 

Estoy escribiendo en el diario no he podido en todo el día, entre el cole, los deberes, son las ocho de la tarde y se han ido mis papás, estoy con el tito y me ha dicho que es hora del baño, ahora hablaré con él porque es en el baño donde quiere jugar, le he dicho que no, que ya me bañará mamá mañana que estoy limpia y no quiero jugar más, me está haciendo cosquillas para convencerme y subir al baño, pero le he empujado y me he puesto seria, me ha seguido haciendo cosquillas y yo aunque no quiero me río, me coge en brazos y sube la escalera hacia el cuarto de baño, la bañera ya está llena y yo no quiero meterme así es que me escapo y bajo las escaleras corriendo.


Me alcanza y se enfada mucho, me zarandea y me da un bofetón, me vuelve a coger en brazos y me mete en la bañera vestida y todo y me da besos de esos que no me gustan con babas y me hace tocarle el pito y yo estoy llorando porque es la primera vez que me pega, al final me quita la ropa y él se desnuda también, tiene el pito gordo, no me gusta esta vez me voy a ir, intento salir de la bañera y lloro y grito y…OIGO la puerta de la calle, vuelvo a gritar, tito quiere salir de la bañera pero mis papis llegan antes de que pueda salir, lloro, abrazo a papá, mamá grita, papá me deja en los brazos de mamá y pega al tito y le insulta y no sé, ya no veo más porque estoy llorando mucho y mamá me lleva a mi habitación.


Mamá en la habitación me dice que llegaron tarde a la sesión de cine y les apeteció volver a casa, me seca muy bien, me abraza y me come a besos y las dos lloramos, yo sé porqué lloro pero no sé por qué llora mamá, me acuesta y me prepara un cacao, que bien me siento…me duermo.

 

Un día cualquiera.

 

Llevo muchos días sin escribir, ahora escribo desde otro diario, el otro lo tienen mis papis, me hicieron contarles el secreto y se lo dije llorando, bueno la verdad es que llorábamos los tres y se quedaron con el diario.


La verdad es que no recuerdo mucho de los días siguientes, papá y mamá me llevaron al médico y me miró “ahí”, luego estuve hablando con unas señoritas muy simpáticas y jugábamos a hacer puzzles o cosas parecidas.

 

Ahora voy a ver a un señor tres veces por semana, hablamos mucho, dice que hablar es bueno y que desaparecen los fantasmas y es que llevo un tiempo que tengo pesadillas, me despierto llorando y no quiero entrar en la bañera, mamá me dice que veo a este señor para que me vuelva a gustar el baño, pero no sé...


Sigo con mi vida y escribiendo porque me gusta, pero lo mejor de todo es que no he vuelto a ver al pesado del tito, me he dado cuenta que no me caía muy bien pero como era amigo de mis papis.

 

N. Angulo

 

 

Este relato es fruto de mi imaginación