COMIENZA EN CASA
No es el primer post que hago de este tema, pero creo que hay que insistir una y otra vez en que la educación es responsabilidad de los padres y por supuesto comienza en casa.
Desde que he empezado a bajar a la piscina de la urbanización donde vivo a nadar, estoy más cercana al universo de los niños y por ende al de sus padres.
Lamentablemente sigo observando que la educación de estos futuros adolescentes y más tarde adultos, por parte de sus progenitores deja mucho que desear.
Siempre abogo y difundo mediante mis escritos que la educación de los niños es obligación de los padres, son ellos y solamente ellos los que tienen en sus manos los primeros pasos que han de forjar el futuro de su prole.
Si generación, tras generación recibiésemos una buena educación en casa, esa misma enseñanza se transmitiría como algo normal y esencial en el futu
La buena educación, no se basa solamente en transmitir buenos modales, trata también de enseñar igualdad, la educación es educar a los niños sin que noten diferencias entre los dos sexos, que solo noten las diferencias en el físico, no en los modos y maneras.
Hoy, en la primera década del siglo XXI, todavía escucho con estupor como dice una madre a su hija de tres años aproximadamente, frases como esta:
- Hija, no juegues con chicos que ya te he dicho que son muy brutos –
Esta madre, ya está transmitiendo a su hija rechazo hacía el sexo masculino y además etiquetando a todos los varones como “brutos”.
Otra madre a su niño de más o menos cuatro años:
- Nene deja a las niñas y sus cocinitas, tú juega con el balón que te regaló papá –
Otra etiqueta, otra enseñanza, “niños balón, niñas cocinitas”
Un padre lanzando a su hijo al agua de manera brutal y el niño gritando despavorido por efecto del miedo, sin embargo su hija rogándole al padre una y otra vez que la lanzase al agua, que la hiciese el cohete, así lo llamaba ella y contestación del padre:
- Cielo, eres una niña, el cohete es cosa de chicos –
Otra lección, niños valientes y fuertes, niñas cobardes y débiles.
Lo asombroso de todo esto, es que estos padres no sobrepasan la treintena, en ningún caso superan los treinta y cinco años, tremendo.
stos niños, ya están creciendo con clichés establecidos, se harán adolescentes con estos mismos esquemas.
¿No será más fácil educar a ambos sexos en igualdad de condiciones?
Si el niño quiere jugar a las cocinas con su hermana, pues estupendo, así comparten más juegos y opiniones.
Si la niña quiere tirarse al agua, hacer el cohete y dar patadas a un balón, déjala, es el juego que quiere jugar y esa su manera de divertirse.
Comienza en casa a romper barreras, a desmontar tópicos, a enseñar a tus hijos que si ambos tienen dos manos, dos piernas, las pueden utilizar como ellos desean, si lo que desean es dar patadas a un balón que lo hagan, indiferentemente del sexo.
Comienza en casa a olvidar colores de vestuario para niños o para niñas, ponles el color que mejor se adapte a su tono de piel y pelo.
Comienza en casa a regalar a tus hijos juguetes para compartir y con muy buena educación rechaza regalos sexistas que compren terceras personas a tus hijos.
Comienza en casa a educar en igualdad, de eso se trata y no es tan difícil.
N. Angulo


Estructura básica baja dijo
Todo eso está muy bien, pero en mi opinión se olvida un detalle en cuanto a las tendencias. No todo se puede compartir, así como no todo lo puede hacer una mujer o por el contrario el hombre. Sus naturalezas son diferentes y que conste que yo tengo una pareja de hijos y no me gustaba nada ver a mi hijo con la sirenita y sin embargo no me importaba ver a mi hija desembarcando en una isla con un barco pirata y atacando a su hermano que tenía allí su castillo.
No me sorprende el cambio social, lo digo así para no molestar a los defendidos del presidente, desde hace mucho tiempo se ha perdido el norte, lo diré mejor, se ha perdido el orden.
¿Una mujer puede cargar cosas pesadas? NO.
¿Un hombre puede amamantar a un recien nacido y darle los cuidados que precisa ese ser? NO.
Por un momento dejemos a la naturaleza que siga su curso y no se debe de interferir, lo diré más claro. Hemos recogido la cosecha, estas pocas palabras habrían servido como comentario.
hemos hecho tantas cosas mal que una más no importa, pero estoy en contra de que todo vale, la diferencia de sexos no es una idea mía, no, eso era antes de que nos civilizaramos.
Saludos.
17 Junio 2010 | 09:49 AM