MEJOR HACER LAS MALETAS
El post de hoy forma parte de la seríe de relatos que escribo de vez en cuando, dedicados a mujeres a las que quiero y admiro profundamente.
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La conocí hace muchos años, empezamos como comienzan la mayoría de las amistades entre adultos, con reservas y precaución.
En un principio nos limitábamos a hablar, hablamos mucho, poco a poco fuimos quedando para tomar café y cuando nos quisimos dar cuenta ya éramos amigas.
Una tarde me dijo que tenía que contarme algo de su vida que no sabía nadie. Me dió pudor y la dije que lo pensase y viése si era yo la persona idónea para escuchar su historia, me contestó que sin lugar a dudas era yo a quien quería contar su secreto.
Tengo la necesidad de contar las vivencias de mi amiga, no puedo pedir su consentimiento porque ella, ya no está entre nosotros.
Me contó que a los tres años más o menos de estar felizmente casada, su marido comenzó a perder interés por ella sexualmente, ella hacía avances pero él ponía una y mil excusas para no hacer el amor...”estoy cansado, mañana madrugo, tengo estrés...etc”
Mi amiga era joven y guapa, así es que inmediatamente pensó que él tenía una amante y decidió preguntarle directamente, la respuesta de él fue - “no digas tonterías ni le des vueltas a la cabecita, esto es pasajero, simplemente estoy cansado” -
Pero lo que su marido denominó como pasajero, se convirtió en algo rutinario, ya no hacían el amor a no ser que ella se pusiese “pesada”, esto ocurría muy de tarde en tarde y por supuesto el acercamiento sexual, no era satisfactorio para ninguno de los dos.
Ella preparó un día las maletas y decidió dejarle, le quería, pero era lo suficientemente joven para saber que la situación de su matrimonio no era normal, pensó que serían más felices por separado. No pudo dejarle, él lloró, suplicó, dijo que la quería y juró que no había ninguna otra mujer, que tuviese un poco más de paciencia.
Ella continúo con él...le quería y creía en el amor de él.
Siguió pasando el tiempo y la situación no mejoró, es más, ella no podía hablar del tema porque su marido se ponía furioso y la decía que siempre estaba con la “misma canción”, la llegó a llamar ninfómana (pobre mi amiga). Así es que ella se replegó y no habló del tema...bueno tocaba el tema de tarde en tarde pero siempre terminaban discutiendo.
Comenzó a culparse ella de la situación y cambió su actitud, se fue de tiendas, compró lenceria bonita y sexy, cambió de look pero todo fue inutil.
Los años siguieron pasando, ella intentó dejarle otras veces, pero infructuosamente...le quería y no dudaba que él a ella también.
Así es que con los años la relación se transformó en una relación de amistad, compañerismo y complicidad, se querían pero no eran amantes.
A mi amiga la diagnosticaron “depresión crónica” y comenzó un tratamiento con antidepresivos.
Los años no pasan en balde, mi amiga, más mayor y experimentada, más conocedora de sí misma, volvió a tener conversaciones con su marido, le dió un ultimátum, o se ponía en tratamiento o le dejaba, le dijo que ella no era culpable de la situación, que él debería acudir al médico, a regañadientes él accedió, empezó a colaborar, ya no se enfadaba al hablar sobre el tema y fue a varios médicos.
Le dieron un diagnóstico y tratamiento, pero muy costoso y él no lo hizo.
Yo, prequnté a mi amiga si ella tanía amantes, se sonrojó y me contestó que cada persona es un mundo y que ella era incapaz de acostarse con otro hombre sin estar enamorada.
Cuando yo la conocí ya era una mujer madura.
La encontró su marido una noche al volver del trabajo, se había tomado un coctel mortal de pastillas.
He contado esta historia, porque pienso que esta situación es más común de lo que parece, los seres humanos tenemos una capacidad para el disimulo más allá de lo normal.
En mi opinión, mi amiga tenía que haber abandonado antes a este hombre, no haberse dejado influir por chantajes emocionales, sobretodo viendo que él, no puso nunca nada de su parte para acabar con la situación tan dramática en la que vivían como pareja.
Pienso que su marido fue un egoísta, si el caso hubiese sido al contrario, es decir, ella con dolores de cabeza y sin querer hacer el amor, él se hubiese encargado de martirizarla, llamarla frígida y por supuesto buscarse amantes y posiblemente se hubiesen separado.
El sexo, es sano, vital, necesario y sobretodo normal en la relación de pareja.
La relación de mi amiga, “era perfecta” entre amigos que comparten piso.
Era “aniquiladora” como relación de pareja.
aniquilar.
(Del b. lat. annichilare).
1. tr. Reducir a la nada. U. t. c. prnl.
2. tr. Destruir o arruinar enteramente. U. t. c. prnl.
5. prnl. Dicho de una cosa, como la salud o la hacienda: Deteriorarse mucho.
6. prnl. Fís. Dicho de una partícula elemental: Reaccionar con su antipartícula, de forma que desaparecen ambas para convertirse en radiación electromagnética.
7. prnl. desus. Anonadarse, humillarse.
Me gustaría que si alguna de las personas que lea este post, está en esta situación o conoce a alguién que la esté sufriendo, tome nota, mejor hacer la maleta...
...que suicidarse.
N. Angulo


Estructura básica baja dijo
La pena es que se es ciego, no comprendo cómo no escapó, dejó pasar la vida sin algo tan esencial como el amor, el sexo, la convivencia, todo se complementa, como el ser compañeros en la vida, todo en uno ¡Que cretino! Por no decir otra palabra, espero que sea vengada.
Saludos.
4 Noviembre 2010 | 05:30 PM