LEY ANTI FUMADORES
Estoy convencida que esta Ley “anti fumadores”, que no anti tabaco, como nos quiere hacer creer el Gobierno español, tiene fisuras legales por mil sitios diferentes. Cualquier abogado con un poco de amor por su profesión y menos ambición por hacer dinero rápido, podría hacer las delicias de todo aquel que quisiera denunciar al Gobierno Español, aportando sus conocimientos, experiencia y su tiempo, pero me temo que no lo verán mis ojos.
¿Si es malo fumar, por qué el Gobierno permite la venta de tabaco?
¿Por qué advierte que el tabaco mata, en las cajetillas de cigarrillos y sin embargo no impide su venta?
Es decir, el Gobierno está permitiendo vender armas de destrucción, como es el tabaco según su visión y/o versión.
Al igual que no permite la venta libre de armas, ¿por qué permite la venta de tabaco que según advierten “mata”?
Y es que, esta lucha sin cuartel y sin explicación plausible, que tiene el Gobierno contra las personas que libremente, decidieron en su día ser consumidoras de tabaco, no hay por donde agarrarla.
¿No deberíamos los españoles denunciar al Gobierno Español, por poner en nuestras manos un arma letal?
¿No deberíamos denunciar al Gobierno Español, por obligar a los empresarios hosteleros a hacer obras en sus establecimientos, para separar espacios de fumadores y no fumadores y con esta nueva ley, ese dinero se ha tirado, se ha perdido, es más, quién indemniza a estas personas por estos gastos obligatorios, pero que han resultado inútiles?
Una de las razones que argumenta el Gobierno para prohibir el consumo de tabaco en establecimientos públicos, como son los bares, es: “para no perjudicar a los niños” . Y digo yo, ¿qué hace un niño en un bar? Un niño en un bar, no solo está expuesto al humo de tabaco, sino a toses, estornudos, o sea a una continua exposición de virus, bacterias y demás “bichillos” ínfimos que portamos intrínsecamente los adultos, unas veces con conocimiento y otras veces, la mayoría, con absoluta ignorancia. Los bares, no son lugares para niños. A los que hay que prohibir la entrada a los bares, es a padres con niños, por descerebrados e incompetentes en su papel de padres responsables.
No se entiende muy bien por qué una Ley aprobada anteriormente, en la que se separaban espacios para consumidores de tabaco y personas que preferían un ambiente limpio de humos, se ha derogado por esta otra sin sentido y sobretodo como ya he mencionado, después del gasto que supuso para los propietarios o responsables de dichos establecimientos, que además en muchos casos, no se podían permitir y tuvieron que pedir créditos o financiación para meterse en semejante obra.
Lo que se sabe a ciencia cierta, sobretodo porque ya no somos un país con un índice tal alto como antiguamente de analfabetos, es que al Gobierno le preocupe la salud del ciudadano, si fuese así, como ya he dicho al principio de este artículo, estaría prohibida la venta de tabaco.
Por otro lado, si le preocupa tanto al Gobierno español, la salud de los ciudadanos, ¿por qué permite la fabricación y venta de productos alimenticios con altas dosis de ingredientes nefastos para la salud?, por ejemplo: aceites vegetales como el de palma o el de coco, aceites éstos que incrementan o provocan colesterol y obesidad y esto si que mata.
Señores del Gobierno, que no nos creemos nada, que no están ustedes dirigiéndose a una población analfabeta como antaño, que aunque ustedes hacen lo posible por embrutecernos bajando una y otra vez el modelo educativo y/o de enseñanza, todavía quedamos unas cuantas personas que nos cuestionamos todo, a las que no se convence fácilmente, sobretodo con argumentos poco serios y fiables.
¿Cuál será el siguiente paso, aplicar de nuevo la ley de vagos y maleantes, el prohibir la reunión de tres o más personas?
Por cierto y para terminar, creía, inocente de mí, que vivía en un Estado democrático, pero cada día que pasa, siento que voy regresando a pasos agigantados hacía un Estado Policial y Dictatorial que haría enrojecer a los mismísimos Pinochet, Hitler, Mussolini, incluso al propio Franco y es que señores del Gobierno de España, ustedes con sus Leyes absurdas y sus “prohibiciones”, hacen que estos dictadores, parezcan simples damiselas ruborosas.
N. Angulo
