Y SE SIGUE RIENDO
El 24 de Enero de 2009, es decir, hace más de dos años, desaparecía en Sevilla, la joven Marta del Castillo, tenía tan solo 17 hermosos años.
La policía detuvo unos días después a Miguel Carcaño, ex novio de la joven, de 20 años de edad.
Miguel Carcaño, estuvo declarando durante varias horas ante los agentes de los grupos de Homicidios y de Menores; en un principio mantuvo firmemente su inocencia, pero debido a las pruebas abrumadoras que había en su contra (un cenicero con restos de sangre de la víctima), no tardó en confesar su crimen ante las autoridades, reconoció haber matado a Marta, en el curso de una violenta discusión mantenida en la casa de él, la misma noche de su desaparición, golpeándola varias veces en la cabeza con un cenicero.
Desde entonces, este miserable, se está riendo de la justicia, haciendo sufrir más a la familia de la víctima (si cabe), miente, se desdice de confesiones anteriores, acusa a terceras personas, entre ellas un menor de edad, de ser sus cómplices. La policía sigue investigando y recopilando pruebas todavía a día de hoy.
Confesó que se deshizo del cuerpo de Marta en el río Guadalquivir. Inmediatamente los efectivos del Grupo Especial de Operaciones (Geos) de la Policia Nacional y Grupos de Especialidades Subacuáticas (Geas) de la Guardia Civil, comenzaron la búsqueda del cuerpo, tanto en los márgenes de dicho río, como dragando el Guadalquivir.
Dos meses después, no se encontraron restos de la víctima, es decir, el angelito, hizo gastar tiempo, dinero, recursos y se estuvo riendo a mandíbula batiente; posteriormente y debido de nuevo a lo que resultaron ser más falsas confesiones, mandó buscar en un vertedero de basuras, siendo una vez más infructuosa la búsqueda.
También declaró que hubo violación, posteriormente se desdijo.
El 1 de Octubre de 2009, escribí un post titulado ¿Quién les asesora?, reflexionando sobre este asesinato, haciéndome las mismas preguntas que me hago hoy y sigo sin hallar respuestas.
De que Miguel Carcaño está bien asesorado, no me cabe la menor duda; en primer lugar le han aconsejado, que no cuente jamás, dónde está el cadáver de Marta del Castillo.
No es la primera vez que alguien confiesa un crimen, pero si no existe cuerpo del delito, en el caso que nos ocupa, el cadáver de Marta, el asesino confeso se retracta y no se le puede condenar por falta de pruebas; o bien, se le imputan otros delitos menores, con lo cual, las penas serían bastante inferiores que por la acusación de asesinato y violación.
El día del juicio contra Miguel Carcaño, éste se puede retractar, señalando que confesó por cansancio, o bien porque le obligaron, en fin cualquier nadería que eche por tierra todo el trabajo de la acusación, consiguiendo de esta manera que ya no sirva su propio testimonio anterior para inculparle.
Es obvio que hay que cambiar la ley de enjuiciamiento criminal, para que pueda ser condenado por homicidio o asesinato alguien que haya confesado previamente y existan pruebas suficientes que lo sustenten.
Me preguntaba quién les asesora a él y sus cómplices, no le daré más vueltas a la cabeza, está claro que son asesorados por sus abogados.
De acuerdo totalmente en que todo el mundo tiene sus derechos, en que todo acusado tiene que tener un abogado defensor.
¿Tuvo algún derecho Marta del Castillo?
¿Tienen derechos los padres de Marta del Castillo?
Hasta ahora el único derecho que veo que tienen los padres de Marta, son los derechos al “pataleo”, por lo demás, están totalmente indefensos ante los engranajes y la lentitud de la justicia.
Otra pregunta que me hago ¿Dónde está la línea que separa, el derecho a ser defendido y el poder quedar impune de un delito por falta de pruebas?
Y otra pregunta más, ¿los abogados tienen escrúpulos, pueden dormir sabiendo que gracias a sus artimañas, un asesino confeso puede quedar libre o con una pena mínima?
Por otro lado, se debería luchar, para que este tipo de delitos, no se retrasen tanto; dos años ya es tiempo suficiente para poder juzgar a este asesino, ¿para qué esperar más?
Tampoco me gustaría que a este canalla, lo juzgase un Jurado Popular. Este juicio debe ser conducido por profesionales y sobretodo, la última palabra debería estar en manos de un juez honesto.
Hoy, 2 años después del asesinato de Marta; Miguel Carcaño, su asesino, tiene a la sociedad española en “jaque”.
Si es cierto que la cara es el espejo del alma, no hay más que mirar de frente a Miguel Carcaño, para saber que su alma es negra, muy negra.
N. Angulo

Miquel Feitús dijo
Entre otros, tocas un tema muy interesante, sobre el que imagino habrá bastante doctrina: ¿Hasta qué punto en el abogado debe prevalecer la obligación de defender al cliente sobre la convicción o evidencia del delito cometido?. La información privilegiada que pueda conocer el abogado ¿la debe poner al servicio de la Justicia o debe manejarla tan sólo en beneficio del cliente?
5 Febrero 2011 | 05:43 AM