¿LAICOS?
Mirando hacia atrás, cuando hace apenas un mes y medio que se acabaron las fiestas navideñas, me vienen a la mente las preguntas, que me hago siempre por estas fechas, realmente en España ¿somos laicos?.
Yo diría que no, o al menos, nuestro comportamiento no es tal.
Ya no es porque se celebren las navidades solamente, también se celebran fiestas en nombre de tal o cual santo, virgen, patrón o similar.
Quiero creer, que realmente lo que nos atraen de estas fiestas, son los días de vacaciones que disfrutamos, más que la creencia en si, quiero creerlo, pero la realidad, me demuestra lo contrario.
Por otro lado, en la mayoría de las familias españolas, se sigue educando a los hijos, bajo las directrices católicas, apostólicas y romanas; no entiendo entonces, porqué nuestro gobierno insiste en que somos un país laico y aconfesional, no me cuadra, la verdad. Seguramente es por cuestión de “pose” ¿eso nos hace más modernos?
Siguen llevando a sus hijos a colegios religiosos.
Obligan a sus hijos a elegir la asignatura de religión.
Lo real, la verdad, es que somos muy pocos laicos.
Son pocas las parejas que no bautizan a sus hijos, que no les hacen recibir la primera comunión; les dejan que crezcan para que ellos mismos tomen las decisiones.
Sigue habiendo una gran mayoría que “predica” pero no, con el ejemplo.
Cada día hay más bodas por la iglesia, con toda la parafernalia y gastos que eso conlleva. Estas parejas se someten además a un curso pre-nupcial en las iglesias, donde un cura les somete poco menos que al tercer grado y les proclama las maravillas de la castidad antes del matrimonio.
Son pocas las parejas que hoy en día reconocen abiertamente, que se casan por la iglesia, porque lo desean, porque son creyentes.
Hay muchas personas, que tienen doble moral y mienten al decir, "yo me caso por mis padres", "no, si a mi esto no me va", "es que si no me caso, doy un disgusto a la abuela", ¡coño!, la decisión es vuestra, sois vosotros los que os casáis, nadie lo hace por vosotros, así es que sois vosotros los que tenéis que tomar la decisión, se trata de vuestra vida y nadie la vive por vosotros; lo que me lleva a sospechar, que les encanta celebrar el ritual del matrimonio eclesiástico y no quieren confesar, que a ellas les encanta vestirse de blanco, de princesitas, con corona y demás y a ellos, de chaqué o de caballero trasnochado.
Esta es la realidad.
..Y pensar que yo, en 1981 me casé por el juzgado, después de vivir cinco años con mi pareja. ¿Dónde han ido a parar las luchas nuestras, por las libertades religiosas, si ahora, casi 30 años después, estamos donde estamos? Dimos el paso, porque no se reconocían a las parejas que convivían, no existía la figura de “pareja de hecho”, como tales parejas, yo hoy, no me hubiese casado, nunca he creído, ni creo, en los papeles, sino en los sentimientos, llevo 34 años de convivencia con mi pareja, con sus días mejores y peores y no miento al decir, que se me han pasado los años volando.
Pues después de escribir y reflexionar sobre este artículo, llego a la conclusión, de que las personas son hipócritas, mienten por defecto, son cobardes y muy, pero que muy “borregos” que, consideran que en esta vida, hay que hacer lo que hace la mayoría, no se arriesgan, no osan vivir según lo que les dicte su conciencia.
Vaya decepción al comprobar, que los años pasan, el tiempo transcurre, pero los problemas, costumbres, rituales, etc... son los mismos, los que no avanzamos en absoluto o lo hacemos con mucha lentitud, somos las personas.
Fuera la doble moral y atrévete a ser quien eres, sin importante las consecuencias.
N. Angulo
