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La Coctelera

n-angulo

20 Febrero 2011

YO, EL MAS PODEROSO

Tengo 25 años y soy lo que se podría llamar un chico normal jajajaja...

Pero quiero empezar por el principio, quiero contaros por qué soy poderoso.

Empecé a vivir, a vivir realmente, a los 11 años, es cuando cometí mi primer delito.

De vez en cuando me gusta recordar “el delito de sangre”; Teníamos los dos once años y estudiábamos en el mismo cole, ella ya tenía tetillas y pelitos en los sobacos, luego comprobé que también los tenía en el coño jajajaja.

Un día, después de hacer unas canastas, la acompañé a casa y al cruzar el parque, como ya era de noche, la dije que si me daba un beso; la gilipollas se negó, yo quería besarla y algo más; me tiré encima de ella y la violé, bueno eso dicen, que las violas, pero a ellas les gusta, esta puta gritaba como un cerdo y tuve que cerrarle la boca. La verdad, no recuerdo muy bien que pasó, solo sé, que me ponía nervioso oírla gritar, así es que la golpeé y la volví a golpear con una piedra, ella me arañó, pero yo era más fuerte y seguí golpeando. Al rato la quise levantar para irnos a casa, pero parecía un guiñapo, la había matado, fue sin querer, solo quería que se callase.

Estuve cojonudo. En casa, a hurtadillas, había visto CSI, sabía lo que tenía que hacer, borrar huellas, hacer todo lo posible para limpiar rastros...jajaja, reconozco que me lo pasé genial, recuerdo además una sensación grandiosa, aunque me palpitaba el corazón a mil por hora, veía todo más brillante, me sentía fuerte, me sentía único, poderoso.

La limpié las uñas y las piedras que utilicé para golpearla, las metí en su ropa, luego la arrastré lo más lejos que pude de donde había ocurrido todo y la llevé hasta el lago del parque, siempre he oído que es muy profundo, cogí más piedras de los alrededores y la tiré al lago, las piedras no suben a la superficie.

No lo debí hacer del todo mal, han pasado años y no he oído jamás que encontrasen el cadáver, me imagino que seguirán buscando, esperando.

A los catorce años tuve mi primer tropiezo con la justicia. Me pillaron después de follarme a una tía en un ascensor y me ingresaron en un centro de menores.

Me molan los derechos que te da la justicia: “todos tienen derecho a ser defendidos por un abogado” jajajaja de ¡puta madre!

Mi abogado confió en sacarme enseguida del trullo y lo consiguió, estaba rodeado de gilipollas e ignorantes. El tío mierda de mi defensor, creyó que lo que sucedió fue un caso aislado, que yo era un buen chico; lo que no sabía es que cuando saliese, lo volvería a hacer, porque me gustaba, ya lo creo que me gustaba y me sigue gustando.

Después de unos meses de reclusión, me presenté ante el Juez. El Juez creyó en mi reinserción: “Es joven y todavía recuperable para la sociedad, ya ha tenido suficiente castigo con estos meses de reclusión en el centro de menores y al no ser delito de sangre y estar bajo los efectos del alcohol, considero que ya ha cumplido suficiente pena”, esa fue su sentencia. Yo, estuve inmenso, puse mi mejor cara y le dije al Juez lo arrepentido que estaba y que no volvería a suceder, pero que panda de subnormales, se lo creen todo.

Me soltaron y yo seguí y seguí.

Lo que más me gusta son los ascensores, tengo pinta de buen chico y ellas no se imaginan que el muchacho que espera el ascensor a su lado las vaya a atacar.

Me encanta ver sus caras de terror y lo que se resisten, pero ninguna habla, las tengo atemorizadas, las digo que las tengo vigiladas y si llaman a la policía …se arrepentirán. Además las violo en barrios muy lejanos de donde vivo, me suelo ir a la periferia.

Como he dicho, tengo 25 años y tengo mi historial limpio, como era menor no tengo nada que temer, pero aún así, he cambiado varias veces de ciudad y sigo dándoles candela a las tías que es lo que las gusta jajajaja.

Arrastro algunos cadáveres, pero siempre es en defensa propia, no soy un asesino, es sin querer, por ejemplo, hace tres años se me fue la mano con otra, pero ocurrió como la primera vez, limpié todo concienzudamente y todavía están buscando al culpable. Creo que he matado a cuatro, la verdad no me acuerdo muy bien, no le doy la menor importancia.

No me arrepiento de nada, me gusta lo que hago y es mi secreto, a los ojos de los demás soy un chico normal, trabajador, educado etc… no destaco en nada, es lo mejor, pasar desapercibido, no destacar, perderse entre todos, ser como la mayoría.

Los tipos como yo, digan lo que digan, no tenemos arreglo, ni queremos tenerlo, no nos reinsertamos, ni somos recuperables para la sociedad, como dijo ese Juez, o como piensan muchos.

Y es que hemos nacido así, somos PODEROSOS.

 

N. Angulo

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