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La Coctelera

n-angulo

1 Marzo 2011

LOS CREYENTES

 

Observo que cuando ocurren desgracias en el mundo, guerras, matanzas o catástrofes como el terremoto de Haití de 2010, los creyentes elevan más oraciones a su dios o dioses, lanzan sus preces incansablemente, instan a otros a que hagan lo mismo, que recen u oren por estas gentes y sus penurias infinitas.

 

Hablando de Haiti, los tristes acontecimientos ocurridos, los están arreglando personas, no dioses, personas como por ejemplo el actor Sean Penn que se ha mudado al atribulado país caribeño y no tiene planes de irse. En su día dijo: “Quiero saber dónde o qué se hace con mi dinero en Haiti, nada mejor que estar allí para verlo” y allí sigue.

 

Siento tocar en este artículo un tema tan espinoso como el de la religión, cualquiera, no me voy a referir a ninguna en particular.

 

Los creyentes no se han dado cuenta que ese dios al que rezan no les hace ni puñetero caso.

 

Los países que eran pobres lo siguen siendo, como Haiti, pero por si ésto fuera poco sufren todo tipo de calamidades, inundaciones, hambruna, delincuencia (sobre todo por parte de sus líderes políticos), guerras provocadas por estos mismos políticos u otros y un largo etc…

 

Los creyentes además son bastante selectivos, si les ocurre algo bueno en la vida dicen que ha sido gracias a su dios que en su infinita bondad les ha querido honrar con ese regalo; si por el contrario, algo va mal, alegan que su dios no tiene la culpa que eso es cosa de los hombres.

 

Por nacimiento crecí en el catolicismo, realmente me duró poco porque a la edad de 13 o 14 años, decidí no ser seguidora de ninguna religión y ni mi querida Sor Amparo (directora del colegio donde cursé secundaria), logró que cambiase de opinión; ésta entrañable monja me llegó a examinar de religión e historia sagrada tres veces para que aprobase y poder así pasar de curso. En el último examen me preguntó directamente lo que sabía, rellené una hoja de mi bloc con el padrenuestro, me lo sabía de memoria y me aprobó con un 5 escaso. Esta Sor me quiso un montón y yo la quise a ella, pero ella con sus creencia y yo con las mías, ella en su dios y yo en algunas personas.

 

El ser humano está abocado a creer en un ser superior y el marketing católico-romano lleva 2011 años comiendo la cabeza a sus seguidores (me refiero en este caso a esta religión porque como he escrito en el párrafo anterior es en la que crecí y conozco). Es inevitable, sobre todo en momentos como el actual donde el hombre se aferra a cualquier cosa con tal de creer en alguien que le sacará del apuro. Va siendo hora de que cada cual salga de sus propios apuros sin esperar la ayuda de terceros aunque sean deidades.

 

Los creyentes suelen ser bastante intolerantes con otras creencias que no sean las suyas, critican y ridiculizan otras religiones.

 

Me pregunto: ¿Qué diferencia hay en creer en Michel de Nôtre-Dame o Miquèl de Nostradama en

occitano, que creer en Jesús de Nazaret, también conocido como Jesús, Cristo o Jesucristo?

 

Personalmente no veo ninguna diferencia o quizás sí. De Nostradamus existen biografías, se sabe por ejemplo, que nació el 14 de diciembre del año 1503 y falleció el 2 de Julio de 1566 , hay documentos que acreditan que fue un médico y consultor astrológico provenzal de origen judío y cuenta con una obra profética titulada Las verdaderas centurias astrológicas y profecías; esta obra fue publicada en 1555 por primera vez.

 

Sin embargo de Cristo no existen escrituras de su puño y letra ni documentos personales. Lo que se conoce de Jesús depende casi absolutamente de la tradición cristiana y sus evangelios, redactados por terceras personas unos 30 ó 40 años, como mínimo, después de la muerte de este personaje. Estos escritos nos cuentan que Jesús de Nazaret fue un predicador judío que vivió a comienzos del siglo I en las regiones de Galilea y Judea, que fue crucificado por sus predicciones en Jerusalén en torno al año 30 o 33 haciendo de él un mártir.

 

¿Por qué entonces los seguidores de Cristo desprecian a los seguidores o creyentes de Nostradamus?

 

No soy seguidora de ninguno de estos dos personajes, pero si me viese en la obligación de elegir, sin lugar a dudas me parece más factible la historia de Nostradamus que la de Cristo. Soy una persona que creo en lo que veo ya sea físicamente o a través de documentos.

 

En nombre de las religiones, sus creyentes matan, guerrean, odian y mueren. Francamente no se me ocurre nada peor que odiar o matar a otro ser humano en nombre de unas creencias o deidades.

 

Y si…va a ser verdad que todos al final creemos en algo, va a resultar que yo al final soy creyente, pero no de deidades sino de seres humanos, creo en el ser humano, independientemente del color de su piel, de su estatus social, de sus creencias, creo en la bondad de algunas personas y de sus corazones maravillosos.

 

Estos dioses menores, sí están aquí, nos rodean, los podemos ver y hasta si tenemos suerte, contamos con su amistad.

 

Puestos a creer, creo en Sean Penn.

 

N. Angulo

 

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