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La Coctelera

n-angulo

14 Marzo 2011

INSEPARABLE Y FIEL

 

Desde hace muchos, muchísimos años, más de los que puedo recordar, me es fiel y se ha convertido en parte de mi vida, somos inseparables.

 

Es impertinente e incansable.

 

Se filtra, se cuela por cualquier resquicio y se asienta, se queda, se acomoda.

 

Es el amigo que muchos querrían tener, por su fidelidad.

 

Pero yo no le quiero, es más, quiero que desaparezca de mi vida, no le correspondo.

 

Me cansa, me harta su invasión, si, invasión, porque llega sin ser invitado y se queda.

 

Es imprevisible, no tiene preferencias de ubicación, es caprichoso.

 

Hay noches que se posa en los omóplatos e impide mi descanso.

 

Otras noches se concentra en las orejas y no puedo dormir.

 

A veces viene acompañado de ella.

 

El, es DOLOR, ella, FATIGA....

 

...Y quiero hablar de ellos. No va a ser este un recorrido en busca de conmiseración y lástima, ni lo busco ni lo necesito. Diré más bien que es una especie de terapia que hoy quiero realizar.

 

Existen enfermedades que no son mortales. No se muere a consecuencia de ellas, esto quiere decir que estarán en tú vida hasta el final de tus días, acechando y haciéndote sufrir.

 

Estas enfermedades sin embargo van minando poco a poco a las personas que las padecen, van modificando su humor, cambiando sus costumbres de vida.

 

Una de estas enfermedades se llama Fibromialgia y hasta hace relativamente poco tiempo a las personas que la padecemos nos negaban su existencia, nos llamaban perturbadas, nos decían que nos inventábamos los dolores que nos gustaba llamar la atención y éstos solo existían en nuestro cerebro.

 

Uno de los primeros síntomas que percibe la persona que padece Fibromialgia es el cansancio, la fatiga. Así es que durante toda tu vida tienes que soportar que te llamen “vago”.

 

Durante años se creyó que el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia, eran la misma enfermedad; Ahora se sabe que un enfermo de Fibromialgia padece además Síndrome de Fatiga Crónica, pero una persona que padece éste Síndrome, no tiene por qué tener Fibromialgia.

 

Se sabe poco de esta enfermedad, afortunadamente ahora se toma más en serio y ya no se niega tanto su existencia, por este motivo se investiga en busca de respuestas.

 

El cuerpo se convierte un una parte muy sensible, mucho, en algo muy delicado. El mero hecho de que alguien pose su mano en tu hombro, por ejemplo, hace que retires el cuerpo, porque ese simple gesto te ha causado un dolor intenso, se da la circunstancia que una vez retirada la mano, sigues sintiendo el peso en el hombro, puedes señalar sin fallar ni un milímetro donde posaron la mano que te está causando tantísimo dolor.

 

¿Por qué una persona aparentemente sana padece tantos dolores? ¿Cuál es su causa?

 

Espero por mi bien y el de todas las personas que padecemos esta enfermedad, mayoritariamente mujeres, que se sigan y que no cesen las investigaciones.

 

Decía que esta enfermedad cambia costumbres, es cierto. Se comienza a improvisar y se dejan de hacer planes a corto, medio y largo plazo. No se sabe cómo estarás mañana de dolores, cómo te levantarás de la cama.

 

Quedar con amigos se convierte en una odisea. Por suerte si son amigos de verdad lo entienden y te siguen llamando para ir a cenar o pasear aunque hayas anulado citas infinidad de veces.

 

En mi caso, llevo años sin realizar grandes esfuerzos porque luego lo “pago”, no voy a hacer compra, me agota. He dejado de esculpir, una de mis grandes pasiones y cada día puedo pintar menos cuadros, acabo agotada. Tengo la gran suerte de vivir con un hombre que cada día carga más peso sobre sus hombros GRACIAS

 

En los mejores días, duelen los codos, las caderas.

 

En los peores, se podría decir que duele absolutamente todo el cuerpo.

 

Mis dolores en estos días están localizados en ambos omóplatos y las orejas.

 

Es tanto el dolor, que no se puede dormir de un tirón, no se tiene un descanso reparador y llega un momento, que es tanta la fatiga acumulada, que hace imposible el poder trabajar, pero sin embargo, hay que trabajar.

 

Las personas que vivimos con esta enfermedad padecemos depresión crónica.

 

Los médicos ignoran qué surgió antes y se apoderó de un enfermo, si la depresión o la Fibromialgia.

 

También se especula que la Fibromialgia surge a partir de un gran trauma sufrido por el enfermo y que puede ser psíquico o físico.

 

Sigan investigando, busquen opciones para no mantenernos dopados, para evitarnos tanto dolor y sufrimiento y que los enfermos volvamos a sentirnos útiles, pero sobretodo personas.

 

N. Angulo

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