LO QUE NOS CUENTAN NO ES LA REALIDAD

Nos cuentan que una persona es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad; la realidad es algo muy distinto, de momento la persona es detenida, tiene que esperar hasta la fecha en que se celebre el juicio y demostrar su inocencia, en estos “sencillos” pasos pueden transcurrir años. Las cárceles siguen llenas de personas inocentes que no lo pudieron demostrar, esta es la realidad.
Nos cuentan que la democracia es una doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno, que el pueblo tiene predominio sobre el gobierno político de un Estado; la realidad es muy distinta, el político en el momento que gobierna y sustenta el poder se olvida del pueblo y mucho menos le pide opinión, es más, cuando el ciudadano se subleva o se revela el gobierno hace caso omiso y le “baja los humos” mediante escarnio o castigo físico, sistema utilizado por la policía
o sea el cuerpo encargado de velar por el mantenimiento del orden público y la seguridad de los ciudadanos, a las órdenes de las autoridades políticas, no tiene mucho que ver con lo que nos dicen ¿verdad? La realidad es muy distinta.
A principios del mes de Mayo de 2011 un grupo de militares estadounidense llevaron a cabo el asesinato de Bin Laden siguiendo órdenes directas de su Presidente Barack Hussein Obama, más conocido como Barack Obama. Cuando hubo pasado todo el conflicto y Mr. Obama hizo sus primeras declaraciones a la Nación y al resto del mundo, dijo: “Se ha hecho justicia”. Reconozco que al leer estas palabras me “descoloqué” completamente pues siempre me han inculcado que nadie debe tomarse la justicia por su mano, en concreto son unos principios que se han encargado de grabarnos a fuego en la mente los propios políticos desde tiempos inmemoriales. Viendo esta actitud por parte del Presidente de EEUU, el país considerado más poderoso del mundo no pude evitar pensar que como siempre los líderes políticos interpretan la justicia y la democracia muy libremente y por supuesto según su provecho.
Voy a imaginar por un momento que soy la madre de una niña que ha sido vilmente violada y asesinada, la fecha del juicio se eterniza, por otra parte hay muchas posibilidades de que absuelvan al asesino por falta de pruebas. Un día harta de esperar que se haga justicia mato a su violador y asesino. Inmediatamente se elevarían voces de protesta recriminando tamaña atrocidad, “que no se puede ir matando por ahí a la gente” “que la venganza está muy mal” “que el ojo por ojo diente por diente es aberrante”, en mi defensa yo declararía “se ha hecho justicia” , sin embargo me detendrían, me encarcelarían, me juzgarían y condenarían. ¿Por qué? La respuesta es clara, una cosa es lo que nos cuentan y otra distinta la realidad y la realidad es que soy una ciudadana anónima que he matado al asesino y violador de mi hija y no soy parte de un grupo militar de élite de USA que ha llevado a cabo un asalto y posterior asesinato de varias personas, entre ellas el objetivo, esto por lo visto se considera “justicia”; en el caso de una madre haciendo exactamente lo mismo es tomado como un acto de venganza que hay que juzgar y castigar. ¿Dónde está la diferencia? El Presidente de EEUU y yo hemos hecho lo mismo pero yo doy con mis huesos en la cárcel y Obama es aclamado y ensalzado.
Dado que mi imaginación es ilimitada voy a poner otro ejemplo:
Soy una empresaria que estoy siendo extorsionada y amenazada por ETA, ante esta desgracia tengo dos opciones o me marcho de mi ciudad, abandono mi vida, amigos, familia y finiquito mi empresa o pago; decido hacer esto último. No dudéis que volverían a elevarse voces, sobre todo por parte del Gobierno que me amonestaría por ceder ante unos chantajistas y posteriormente sería acusada de simpatizar y ayudar al grupo terrorista.
Un barco español es raptado en el mar por unos piratas que exigen rescate para no matar y dejar libres a la tripulación, el Gobierno cede pagando el rescate. No veo ninguna diferencia con el ejemplo del párrafo anterior, sobre todo cuando yo como empresaria he pagado a los extorsionadores con mi dinero y el Gobierno ha pagado con el dinero de los contribuyentes. Una vez más lo que nos cuentan no tiene que ver nada con la realidad.
La realidad es la que es. El ciudadano no tiene arte ni parte en el destino de una Nación, es utilizado por los políticos para mediante su voto, ascender al poder, una vez asentado en el mismo cual reyezuelo se corrompe e interpreta libremente las leyes o la Constitución; utiliza el dinero público para su exclusivo beneficio y para ello esquilma, manipula y oprime al ciudadano.
Amigo lector, si todavía crees en la clase política y que este post es una exageración, eres más inocente de lo que creía y posiblemente con tu pasividad estás perjudicando al resto de ciudadanos.
N. Angulo
