LA TARTA
Tenía mucho fresón en casa y con peligro de irse estropeando ya que la temporada de la fresa estaba finalizando, me dije; ¿por qué no hacer una tarta? Por otro lado no me va elaborar repostería, se lleva mucho tiempo, que si preparar el bizcocho que si patatín que si patatán, por no hablar de la levadura, había que comprar y la venden en paquetes grandes, ¿qué hacer con el resto sobrante? No me gusta tirar alimentos y por otro lado no iba a estar haciendo todo el día tartas para consumir la levadura, ¡ya está! bizcocho hecho. Angel recorrió ni se sabe las tiendas de comestibles y las pastelerías, panaderías, confiterías, ¡que casualidad! Cuando no quiero hacer bizcocho los veo hechos en todos los sitios, cuando necesito, no lo encuentro, ¿ley de Murphy, o mala hostia?
Al fin se encontró el bizcocho, compramos nata para montar, hubiese preferido la de spray, ya viene montada y además puedes adornar y todo, compramos sirope de chocolate y vino dulce, tenía los fresones y mermelada de fresas que siempre puede hacer que quede más jugosa la tarta.
Abrí el bizcocho, lo empapé con el vino, no mucho no quería que supiese excesivamente a alcohol, nata para montar en el congelador, ponía en el modo de hacerlo que antes de montarla había que meterla 15 minutos de congelador. Troceé en láminas el fresón y me puse a hacer mis ejercicios en la Brain Training mientras transcurrían los 15 minutos de rigor.
Saqué la batidora y añadí un pelín de azúcar a la nata ¡hala a batir!...y venga a batir, batir, toma batidora, venga a batir y que aquello no se monta, sigo batiendo, batidora huele a quemado, la paro y la dejo descansar. Me pongo a hacer un sudoku, descanso, me duele la espalda de estar de pie, regreso a la cocina y retomo la batidora, bato, parece que ya monta, si, parte de la nata está montada pero todavía no al 100%, con una cucharilla relleno la manga para adornar y empiezo a llenar de nata una mitad del bizcocho y a poner láminas de fresón encima, no parece que esté quedando muy mal, pongo la otra parte del bizcocho y empiezo a batir de nuevo, esto no monta, nata líquida y vuelve a oler la batidora, me estoy empezando a poner de muy mala hostia, sigo batiendo, me duele la espalda y allí dirijo mi mano izquierda con lo cual suelto el envase pero no corto la batidora y ¡e'voila! El envase empieza a recobrar vida debido a la fuerza centrífuga y a pasearse por la encimera de la cocina, con una furia que para qué; nata por la encimera de la cocina, por el suelo, por mi blusa que inmediatamente se moja y empapa mis tetas, estoy tardando más en escribirlo de lo que duró el estropicio, paro batidora y encima la nata no ha montado, bueno solo un poquito, antes de recoger la cocina me quito la blusa no vaya a ser que encima coja un catarrazo. Con la nata que he montado termino de adornar la parte de arriba de la tarta, coloco los fresones y pongo encima sirope de chocolate, la tarta no ha quedado precisamente para una exposición, pero mientras se pueda comer me doy con un canto en los dientes, al frigorífico.
Me duele la espalda así es que me siento de nuevo a terminar el sudoku y relajarme un poco antes de limpiar el puto caos en que se ha convertido mi cocina.
Vuelvo a ella y empiezo por limpiar la batidora para guardarla cuando se enfríe, no he caído que la nata tiene materia grasa así es que está la puñetera batidora pringosa que te cagas, la paso un estropajo escurrido con algo de detergente y poco a poco la voy limpiando, la seco con papel de cocina para que arrastre si ha quedado algún resto y la retiro para que se enfríe. Me pongo a limpiar el recipiente de la nata, tres cuartas de lo mismo ...en que puñetera hora se me ocurrió hacer una jodida tarta, me hubiese traído más a cuenta tirar los fresones según se hubiesen ido estropeando, cada vez que miro la cocina me dan escalofríos, el cacharro de la nata lo dejo en agua templada ya que el estropajo está de un pringoso que da asco, encima no me he acordado de ponerme guantes de goma y tengo las manos repugnantes.
Con mucho cuidado de no pisar la nata del suelo me pongo a limpiar con un nanas y jabón la encimera y todo lo que estaba cerca que está salpicado de nata, a saber: el peso de la cocina, la tabla de cortar pan, un frasco con perejil fresco y los azulejos, también ha ido escurriendo la nata con lo cual ha manchado los cajones de la cocina, me cago en todo lo que se menea y me dan ganas de gritar, mientras no me caiga vamos bien, recorro la cocina dando pasitos cortos parezco Chiquito de la Calzada...bueno, vayamos por partes como dijo Jack del Destripador, encimera limpia, cajones limpios, batidora limpia y enfriando, tarta en frigorífico, Nieves con dolor de espalda, me siento de nuevo antes de ponerme a fregar el suelo, no puedo terminar el sudoku, no me concentro, me vuelvo a la cocina tomo la fregona y me pongo a limpiar el suelo, paso olímpicamente de fregar el recipiente de la nata y la manga, luego los meteré en el lavavajillas sino ¿para qué está?
Debo recordar amputarme ambas manos cuando tenga idea de hacer una puta tarta.
Me siento y me pongo a escribir antes de que se me olviden los detalles, espero al menos que esté rica la tarta, la probaré antes de terminar este post y mañana pondré el resultado antes de publicarlo.
La tarta según Angel y yo misma, pasa bastante de notable, sin llegar a sobresaliente, pero qué queréis no soy repostera.
N. Angulo
