ACOSO ESCOLAR (PARTE SEGUNDA)
LA MADRE
UN DIA
Estoy preocupada por mi niño, le duele la tripa, la cabeza. En un principio pensé si sería una excusa para no ir al colegio, pero inmediatamente deseché la idea, a mi hijo le encanta el colegio y es un buen estudiante. Por otra parte sus dolores comienzan después de desayunar, cuando da el último repaso a la cartera y desaparecen cuando le voy a recoger a la escuela....¿será cierto que por algún motivo no quiere ir al colegio. También le noto pálido en los últimos días y más delgado, a lo mejor me preocupo innecesariamente, está en edad de crecer y cuando se da un estirón se pierde peso...eso será. Voy a observarle.
He decidido hablar con el este fin de semana, está distraído y sigue con dolores, además le he dicho de ir al médico y me dice que no le pasa nada.
DOMINGO
¿Será posible que mi hijo esté sufriendo lo que llaman ahora bullying, bueno, acoso escolar? Hemos estado hablando, me ha contado cosas por las que no tenía que pasar ninguna criatura y cuando le he dicho de ir a hablar con la directora casi le da un ataque de histeria. Mi marido y yo hemos decidido no ir al colegio para que no nos vean hablando con el profesor de Juan o con la directora, pero esto no va a quedar así, hay otros medios.
LUNES
Conseguí el correo electrónico del profesor de mi hijo, éste hombre es un cielo y se implica bastante con los chicos, sin caer en el amiguismo y dándose a respetar, pero a la vez cercano. Por supuesto le he dicho que hubiese preferido una entrevista personal pero que un día que fui a hablar con la directora sobre el mejor amigo de mi hijo y su proceder hacia con él, éste se enteró y le pegó, que para evitar más problemas a Juan he preferido este medio. Le he contado lo que me narró ayer mi niño y en el estado que se encuentra, he hecho hincapié en si él, como profesor, estaba enterado de que tres chicos de 12 años, uno brasileño, otro colombiano y otro ecuatoriano estaban acogotando a los chicos de clase y acosando a varios niños y niñas, entre los que se encuentra Juan, por supuesto le dí los nombres de “los angelitos”, a un pobre crío llamado Fernando le llaman “gorda” y le ridiculizan siempre que pueden, a una niña “piojosa” y “cenicero”, puede parecer cosa de críos, pero esto un día tras otro, que no me digan que no daña a un niño. Le he dicho que si la respuesta que me dé no me satisface tomaré cartas en el asunto de otro modo, que no lo tome como una amenaza ni nada personal, pero es algo muy serio y se trata de mi hijo.
Por cierto cuando fui a llevar a mi hijo al colegio me crucé con uno de los sinvergüenzas, se puso como la grana y agachó la cabeza, no le miré, no quise levantar sospechas haciendo que sabía algo para que no tome más represalias contra Juan, estoy que hiervo.
Mientras me llega la respuesta del profesor de mi hijo me he informado sobre el acoso escolar y las maneras de frenarlo.
OTRO DIA
Me ha escrito el profesor de Juan, se excusa por haber tardado un poco pero quería darme alguna solución; me dice que ha tenido una reunión con los profesores para tratar estos temas, sabía algo de lo de mi hijo pero no que fuese tan grave, sí había notado lo de su mejor amigo pero ignoraba lo ocurrido en el comedor y que de algún modo fue el detonante de todo. Se han puesto de acuerdo los profesores para hablar con los encargados del comedor y frenar esto de raíz y encontrar soluciones. También tuvo el día antes una reunión con los padres de uno de los implicados y éstos se han comprometido a llevar un mayor control sobre su hijo. Me ha dicho que están poniendo todo su empeño para terminar con estos casos de acoso, no quieren que los niños acudan al colegio obligados, con miedo y llorando, me comentó de otro caso que yo ignoraba hacia una niña nueva, pobre! Otra profesora estuvo hablando 2 horas con el que fue el mejor amigo de mi hijo y hablarán con una asistenta social porque le han remitido el caso de este alumno.
He vuelto a escribir otro mail al profesor, le agradezco que se tome interés y me he ofrecido a hablar con dirección si lo ve necesario. Quiero una solución, mi hijo está en una edad en la que debo potenciar su autoestima y no consentir que le "tiren por tierra" ahora esta poniendo las bases
para su vida y no las quiero débiles.
DIAS DESPUES
Fui a hablar con el defensor del menor de la comunidad de Madrid, el colegio al que acude mi hijo es público, hemos quedado en que si no les llamo con una solución por parte del colegio, mandarán una inspección. El profesor de Juan por su parte me ha escrito de nuevo y me contó que en menos de 4 días se reunió con los padres de 7 alumnos y que parte del problema es la dirección del colegio, parece ser que la directora se jubila este año después de mas de treinta años en el colegio y que se comporta como una mera funcionaria, que pasa de todo y la autoridad le importa un bledo.
En fin, parece que algo se mueve, pero esto debe terminar de una vez por todas.
Se trata de mi hijo.
N. Angulo
