MARQUES DE SADE (II)

A los pocos meses de cumplir 16 años alcanza el grado de teniente y participa en la denominada, “Guerra de los 7 años”. Dirige 4 compañías y demuestra sobradamente su valor. Acabada la contienda en 1763 es licenciado con honores y con el grado de capitán.
Se asienta en Lacoste y vuelve a escribir a su padre, ya es la segunda misiva, para expresarle
su deseo de contraer matrimonio con una joven de la que se enamoró un año antes, cuando estuvo con el ejército en Heslin.
La contestación de su progenitor no se hace esperar y le causa la mayor decepción de su vida; su padre ha negociado a sus espaldas una boda con la hija mayor de los Montreuil; familia de la nueva nobleza y bien posicionada económicamente. Donatien discute acaloradamente con su padre pero al final cede a la imposición paterna.
Después de firmado un acuerdo matrimonial ventajoso para ambas familias; los Sade obtienen dinero, los Montreuil, ascensión en la escala social y una vez confirmada la autorización de los reyes para que se celebre dicha boda, ésta se lleva a cabo el día 17 de Mayo de 1763. Donatien de repente se ve casado con Renèe-Pélagie de Montreuil, una joven 18 meses menor que él y a la que había visto por primera vez tan solo dos días antes.
No cabe la menor duda de que el año 1763 sería de gran importancia en la vida de Donatien y posiblemente el último en el que se le recordaría por su valentía bélica, pues otros escándalos ocuparon su lugar.
Sade se traslada con su mujer a vivir al castillo de Échaffars, en Normandía, propiedad de sus suegros y viven a costa de éstos, según lo convenido en el contrato matrimonial.
Aunque no le causa repulsión su mujer, confiesa a todo el que le quiera oír que no la ama y no moverá un dedo para hacerla feliz.
Cumple su palabra y empieza a vivir de manera desordenada. El primer escándalo surge a los cinco meses de contraer esponsales. Donatien se va a Paris y allí es arrestado por escándalo, se le acusa de libertino.
Sade pasa 15 días encerrado en la fortaleza de Vincennes. Pasados éstos, la familia de su mujer responde por él y le ponen en libertad. Vuelve a Échaffars, pero con una orden que le impide abandonar la provincia sin la autorización real.
A partir de este arresto se empieza a dibujar la que sería la futura y conocida personalidad de Sade.
Pocos meses después y habiendo obtenido permiso por parte del rey para vivir 3 meses en París, se traslada solo y se introduce en el mundillo teatral.
Dirige obras escritas por autores contemporáneos e incluso protagoniza alguna de ellas.
Comienza a alternar con actrices y también requiere los servicios de prostitutas.
Por fin, el 11 de septiembre de 1764 es revocada definitivamente la orden real de confinamiento y puede viajar libremente por el país.
A finales de este mismo año se instala con su mujer en París, por supuesto en un domicilio propiedad de los Montreuil.
Sigue alternando con actrices y prostitutas y recibiendo reproches de su esposa debido a su vida licenciosa.
Parece ser que en esa época y como se verá en una carta escrita de su puño y letra, todavía añoraba a la muchacha de la que se enamoró en Heslin y apuesta por los matrimonios realizados por amor.
Fragmento de dicha carta.
Los días, que en un matrimonio por conveniencia sólo traen consigo espinas, hubieran dejado que se abrieran rosas de primavera. Cómo hubiese recogido esos días que ahora aborrezco. De la mano de la felicidad se hubieran desvanecido demasiado deprisa. Los años más largos de mi vida no tendrían suficiente para ponderar mi amor. En veneración continua me arrodillaría a los pies de mi mujer y las cadenas de la obligación, siempre recubiertas de amor, habrían significado para mi corazón arrebatado sólo grados de felicidad. ¡Vana ilusión! ¡Sueño demasiado sublime!
Carta del marqués de Sade
N. Angulo
