CONCLUSIONES (II) Y FIN

Recopilando información sobre este personaje para escribir su biografía, leyendo mucho y contrastando más (hay que ver la de errores que se encuentra uno de fechas “imposibles”, de personajes ubicados en la época que o bien no habían nacido, o bien debido a su edad era imposible que hubiesen participado en algunos acontecimientos); pero dejando esto de lado, en Sade he podido descubrir a un escritor lleno de humor, a veces negro, pero siempre irónico.
La conclusión final es que el Marqués de Sade fue encerrado por el Antiguo régimen, por la Asamblea Revolucionaria, por el régimen napoleónico y pasó veintisiete años de su vida privado de libertad, por su obra literaria.
La conclusión final es que no hay pruebas ni documentos que acrediten que Donatien practicó las aberraciones descritas en sus obras literarias; creo más bien que sus novelas son fruto de una mente atormentada y que la escritura era el vehículo utilizado por él para dar salida a su desencanto y frustración. Por otro lado si Sade practicó o no, las descripciones de sus libros, es algo que solo concernían a él y a sus compañeros de juegos en la intimidad de sus habitaciones.
“Nunca, repito, nunca pintaré el crimen bajo otros colores que los del infierno; quiero que se lo vea al desnudo, que se le tema, que se le deteste, y no conozco otra forma de lograrlo que mostrarlo con todo el horror que lo caracteriza”.
Sade, Idea sobre las novelas
¿Son estas las palabras de un depravado? A mi más bien me parecen las palabras de un escritor denunciando y reprobando el “mal”.
La conclusión final es que Donatien ha sido perseguido más allá de su muerte por una fama de escritor maldito que no tengo claro que se merezca. Acusándole de ser un personaje inhumano y cruel. Sin embargo su vida resultó mucho menos aberrante que la de sus personajes, transcurrió de manera irreprochable como ser humano, pero él fue juzgado y condenado por sus obras literarias, por enemistarse con el poder que ostentaba la monarquía, el clero y la nobleza y no por ser Donatien Alphonse, ciudadano.
No olvidemos que los escritores son personas con imaginación, si careciesen de la misma no podrían dedicarse a este oficio.
“Cada actor de una obra dramática debe hablar el lenguaje establecido por el carácter que representa; que entonces es el personaje quien habla y no el autor, y que es lo más normal del mundo, en ese caso, que ese personaje, absolutamente inspirado por su papel, diga cosas completamente contrarias a lo que dice el autor cuando es él mismo quien habla. Ciertamente, ¡qué hombre hubiera sido Crebillón si siempre hubiera hablado como Atrée!; ¡qué hombre hubiera sido Racine si hubiera pensado como Nerón!; ¡qué monstruo hubiera sido Richardson si no hubiera tenido otros principios que los de Lovelace!”
Sade, A Villeterqué.
Quizá estás palabras escritas de su puño y letra a su amante Constance, ofrezcan algo de luz sobre este personaje; El Marqués de Sade.
“El triunfo de la Virtud sobre el vicio, la recompensa del Bien y el castigo del Mal son la base frecuente del desarrollo de las obras de este género. ¿No deberíamos estar hartos ya de este esquema? Pero presentar al Vicio siempre triunfante y a la Virtud víctima de sus propios sacrificios. En una palabra, arriesgarme a describir las escenas más atrevidas y las situaciones más extraordinarias, a exponer las afirmaciones más aterradoras y a dar las pinceladas más enérgicas...”
Carta a su amiga Constance
Está claro que Donatien se arriesgó y lo pagó muy caro.
Creo que estas palabras una vez más definen perfectamente a nuestro personaje.
“Para escribir historia es necesario que no exista ninguna pasión, ninguna preferencia, ningún resentimiento, lo que es imposible evitar cuando a uno le afecta el acontecimiento. Creemos simplemente poder asegurar que para describir bien este acontecimiento o al menos para relatarlo justamente, es preciso estar algo lejos de él, es decir, a la distancia suficiente para estar a salvo de todas las mentiras con las que pueden rodearle la esperanza o el terror”
Marqués de Sade
Como escritora apuntaré que en mis relatos me he metido en la piel de asesinos, violadores, delfines, perros, viejos, enfermos de Alzheimer y un largo etc y mi vida transcurre bastante lejana a la de mis personajes. No me cuesta imaginar que lo mismo le ocurriría al marqués de Sade.
Estas son en definitiva mis conclusiones sobre Donatien Alphonse Francois de Sade, más conocido como el Marqués de Sade. Una persona culta. Le gustaba; escribir, el teatro y las mujeres, dilapidar el dinero, quizá por no dar importancia al mismo y al que he aprendido a admirar y apreciar más allá de sus obras literarias.
Posiblemente si hubiese nacido en el siglo XX o XXI hubiese sido famoso y millonario, no tendría que haber mendigado por un plato de sopa caliente, ni leña para caldear su hogar, ni hubiese pasado 27 años de su vida encarcelado.
Quizá el Marqués de Sade nació en un tiempo que no le correspondía.
N. Angulo
