LA APLICACIÓN DE LA LEY
Empezaré este artículo con una frase del periodista y escritor uruguayo, Eduardo Galeano: “La justicia es como las serpientes: solo muerde a los descalzos”.
No cabe duda que Miguel Montes Neiro está descalzo. 
La Ley es igual para todos, no así la aplicación de la misma al ser interpretada por un Juez o un Tribunal.
Cada vez tengo más claro que se necesita una revisión del Código Penal de manera urgente para acabar con leyes obsoletas y modificar otras.
¿Por qué urge una revisión del Código Penal? Entre otras cosas para terminar con incongruencias como esta; ¿Es de recibo que un hombre que no ha cometido ningún delito de sangre lleve en la cárcel muchos más años que otros que han asesinado a sangre fría?
El artículo de hoy tiene un objetivo muy claro y es pedir el indulto para Miguel Montes Neiro, el preso mas antiguo de España.
En este post no voy a juzgar a Miguel, para esto están los tribunales. Ni voy a hacer un recorrido sobre su vida. Ni voy a referirme a si es una buena o mala persona. No conozco a Miguel así es que no soy la mas indicada para “vender” sus excelencias. Lo que si voy a hacer es pedir su indulto y rogar a los lectores que al término de la lectura de este artículo clicken en el enlace que adjuntaré a pie de página y firmen solicitando el indulto de Miguel Montes Neiro.
A la edad de 26 años Miguel ingresaba en la cárcel por primera vez. Desde entonces ha ido enlazando condenas por delitos menores y por varios intentos de fuga, obteniendo como resultado la permanencia entre rejas de 35 años. Hoy Miguel tiene 61 años.
Aludía al comienzo de este artículo a una frase de Galeano porque no puedo estar mas de acuerdo con ella.
El presidente del Gobierno anterior, poco antes de abandonar la presidencia sorprendió al país concediendo el indulto a dos hombres; al consejero delegado del Grupo Santander, Alfredo Sáenz, que inmediatamente salió en libertad y a Miguel Montes Neiro que no solo no está libre, sino que un Juez de Guardia no permite su puesta en libertad alegando “irregularidades”.
Alfredo Sáenz tiene dinero y poder, el caso contrario de Miguel Montes Neiro que carece absolutamente de ambos.
Estoy más que harta de las personas que enarbolan esta dichosa frase: “El dinero no da la felicidad” No me cabe la menor duda que la frasecita de marras es obra de algún magnate. Me gustaría oír la opinión de una persona que vive en la calle, duerme en un cajero automático y para alimentarse tiene que buscar en los contenedores de basura. Que le vengan a estas personas con frases lapidarias y les intenten convencer de que el dinero no da la felicidad.
La justicia no se aplica por igual a una persona que está rodeada de un séquito de abogados que a otra que tiene uno de oficio, que no nos quieran hacer comulgar con ruedas de molino.
Miguel lleva 35 años en prisión porque no tiene dinero, esta es la cruda realidad. Es más, si lo hubiese tenido no habrían ido sus huesos a parar a la cárcel nunca y estaría al igual que otros delincuentes gozando de una feliz libertad. La diferencia como digo, es que un delincuente se llama Miguel y no, por ejemplo, Emilio Botín al que por cierto una Jueza de la Audiencia Nacional acusó en 2004 de delitos relacionados con falsedad de documentos y fraude contra la Hacienda Pública y el que recientemente ha vuelto a estar bajo el punto de mira de la Justicia por delitos de malversación de dinero desviado a paraísos fiscales y no se ha vuelto a saber nada del tema, porque se trata del Sr. Botín y ya se sabe que; “Poderoso caballero es Don Dinero” y Botín lo tiene a raudales.
La justicia no es ciega, la justicia ve muy bien, sobre todo el brillo de los diamantes.
Muchas veces, siguiendo el caso de Miguel, me he preguntado si este hombre, de manera fortuita, no pisaría el callo a algún pez gordo sin él saberlo y es por esto que le deniegan una y otra vez su puesta el libertad. ¿A quién ha podido hacer daño este hombre?
La conclusión final es que Miguel lleva en la cárcel 35 años. No ha visto a sus hijos, ni ha sido testigo de su crecimiento y desarrollo, ni ha podido ofrecerles el rol, tan necesario, de la figura paterna.
La conclusión final es que Miguel está enfermo y quiere disfrutar con su familia lo que le reste de vida, sean 6 meses como 15 años en entera libertad.
La conclusión final es que Miguel ha pagado sobradamente con 35 años de prisión por todos lo delitos cometidos.
¿Recordáis que algún asesino haya pasado 35 años en la cárcel? Yo no, rogaría me refrescaseis la memoria si alguien conoce un solo caso de un asesino u otro tipo de delincuente que haya cumplido la condena en su totalidad.
Podría extenderme en casos donde asesinos, estafadores, defraudadores, políticos corruptos y un largo etcétera están en la calle, es más, en su vida han entrado en la cárcel.
Solicito vuestra firma para conseguir entre todos el indulto de una vez por todas de Miguel Montes Neiro.
N. Angulo
Enlace: http://actuable.es/peticiones/liberad-ya-miguel-montes-neiro-montesacasa-2
NOTA: Soy una mujer que no soporta las injusticias. Creo que la persona que comete un delito sea de la índole que sea y si hay pruebas suficientes, debe pagar por ello. Precisamente por ser como soy, me parece una injusticia que Miguel Montes Neiro continúe en prisión.

Davedan Swars dijo
Más razón que un santo.
26 Diciembre 2011 | 07:35 PM